Yo soy tu carne, tu hueso
tu poder,
yo soy tu carne, tu hueso
tu ser.
Yo soy quien te asedió el terreno en sueños y desvelos
de amanecer cobijados bajo el mismo trapo.
Ignaro de caricias te las hice sentir
con delicia y quizá con tosco florecer
Yo soy quien bajo tu credo y robusta esencia te dejó adormecida
yo soy quien con impaciencia reclama tu figura
en cada instante de la vida
para darte mi media condición y añadirme a ti
Yo soy tu carne y tu hueso
confundido en un estruendoso apretón
yo soy tu carne y tu hueso
que llegó de repente y sopetón
para decirte sin suerte quejumbrosa
que no hay tregua en la fragua de esta unión.
Yo Soy de Francisco Alarcón.